Después de un parón en el que el teletrabajo se impuso en mi rutina diaria y relegó mi tiempo y mis ganas de estar conectada al ordenador... toca volver poco a poco a la normalidad y ya es hora de compartir algunas de mis lecturas durante este tiempo de confinamiento. Hoy os cuento mis impresiones de "La Estrella de quince puntas" de Noelia Lorenzo Pino.
Editorial Erein
Colección Cosecha Roja
ISBN: 978-84-9109-581-1
Paginas:416
P.VP. 416€
Noelia Lorenzo Pino (Irun 1978) Su carrera profesional está ligada al mundo de la moda hasta que la novela negra, le hace dejarla de lado. En 2013 publica su primera novela, Chamusquina. Dos años más tarde ve la luz La sirena roja (2015), donde nos presenta a los agentes de la Ertzaintza Eider Chassereau y Jon Ander Macua. Un equipo de investigadores que reaparece en sus siguientes novelas: La chica olvidada (2016) y Corazones negros (2018) y ahora con La estrella de quince puntas.Además de novela negra escribe literatura infantil. Ha publicado tres cuentos en euskera de la colección "Ane eta Moon".
Sinopsis:
La aparición del cuerpo decapitado de una joven en el Parque Ecológico de Plaiaundi, con las yemas de los dedos abrasadas con ácido sulfúrico, pondrá de nuevo en jaque a la unidad de investigación criminal de la Ertzaintza. Esta, deberá enfrentarse a un asesino astuto que imposibilitará el hallazgo de pistas concluyentes en un caso en el que nada es lo que parece.
Como telón de fondo el día a día de los Careaga, una familia afincada en una urbanización de lujo de Punta Galea, que nos irá mostrando, poco a poco, los secretos y miserias con los que conviven desde hace muchos años.
El suboficial Jon Ander Macua y la agente Eider Chassereau se verán inmersos en una compleja y absorbente trama en la que se involucrarán al máximo y que les conducirá a un final de vértigo que cambiará sus vidas para siempre.
Mis Impresiones:
La estrella de quince puntas es la quinta novela de la autora Irunesa Noelia Lorenzo Pino, la cuarta de la serie protagonizada por el suboficial Jon Ander Macua y la agente Eider Chassereau de la Unidad Criminal de la Ertzaintza de Oiartzun, dos personajes reales y próximos para el lector que han ido evolucionando con cada caso y sus circunstancias personales, llegando a esta cuarta entrega como una pareja de policías perfectamente consolidada que ha afianzando su amistad y complicidad formando un tándem compacto e inquebrantable, o eso parece…
Cada caso es independiente, pero ya sabéis lo que yo opino de las series, la trama policial se puede seguir sin problema pero los personajes evolucionan, y por ello hay matices de su comportamiento, personalidad o actos que se comprenden mejor si se ha leído la serie desde el principio.
Nos encontramos un año después de los acontecimientos que pusieron patas arriba la comisaría y en el que Jon estuvo a punto de perder la vida. Poco a poco van dejando atrás lo ocurrido adaptándose a las nuevas circunstancias y a los nuevos miembros que se han incorporado a la unidad; Jon se prepara para oficial y la relación con su ex es ahora mucho más fluida, lo que le permite pasar cada vez más tiempo con Aitorxo; al igual que Eider, que supera su situación sentimental gracias a Vanessa, la sobrina adolescente de la que tuvo que hacerse cargo y que ahora es un pilar fundamental en su vida.
Capítulos fechados desde el 22 de Abril hasta el 27 de Junio, más un último capítulo que transcurre cinco semanas después, nos sumergen en una nueva entrega que comienza con la aparición de un cuerpo en Irún en las marismas de Plaiaundi, un caso que traerá de cabeza a los investigadores ante la imposibilidad de identificar a la víctima, una mujer joven, sin marcas, a la que han cortado la cabeza y con las llamas de los dedos abrasadas con ácido sulfúrico. Un caso antiguo, sin resolver, y la aparición de un nuevo cuerpo en Bizkaia, darán un giro completo a la investigación y llevará a los agentes a colaborar con la comisaria de Erandio en el denominado caso “Maniquí”.
A través de un narrador omnisciente, que focaliza la narración sobre los distintos personajes, alternaremos los avances en la investigación policial con la historia de los miembros de la familia Careaga, una historia de culpas, traumas y deudas pendientes de una adinerada familia de turbios orígenes y oscuro pasado que la autora nos muestra poco a poco a través de breves capítulos en los que asistimos al soliloquio enfermizo de un personaje y a la intrigante narración que nos desvelará la identidad y dura historia de otro.
Con una prosa sencilla y fluida nos encontramos con una trama bien hilvanada que cuenta con algunos ingredientes insólitos, unos personajes minuciosamente dibujados, con sus luces y sombras, y que es rigurosa con los procedimientos policiales, lo que se traduce en una novela que atrapa y mantiene la tensión narrativa sin esfuerzo hasta las últimas páginas.
En definitiva, “La estrella de quince puntas” es la cuarta entrega de la serie de novela negra protagonizada por los policías vascos Jon Ander Macua y Eider Chassereau, unos protagonistas cercanos y creíbles, alejados de estereotipos, que se enfrentan a un nuevo caso, insólito y original, pero bien hilvanado y construido con el que la autora vasca se afianza en el género. Una novela y una serie que he disfrutado y que os recomiendo leer.
Otras novelas de la serie:












