Después de leer un par de buenas opiniones de este libro, no puede resistirme, y gracias a la editorial "Gatopardo", he leído "Una vista del puerto". Hoy os cuento mis impresiones.
Gatopardo Ediciones
Número de páginas: 320
Formato: 20 x 12,5 cm
ISBN: 978-84-944263-5-3
Pvp: 19,95
Elizabeth Taylor (1912-1975). Nació en 1912 en Reading, Berkshire (Inglaterra). Tras finalizar sus estudios, trabajó como institutriz y bibliotecaria. A los veinticuatro años contrajo matrimonio con un hombre de negocios y se instaló en Penn, un pequeño pueblo de Buckinghamshire. Escribió doce novelas (La señorita Dashwood, Ángel, En el verano, El hotel de Mrs. Palfrey entre otras). Una vista del puerto fue publicada en 1947. Escribió, además, cuatro libros de cuentos.
La escritora Anne Tyler ha dicho de ella que es la Jane Austen contemporánea. Junto a Barbara Pym está considerada una de las escritoras inglesas más importantes de la segunda mitad del siglo xx.
Sinopsis:
En un pequeño pueblo de la costa inglesa, durante los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, Robert, el marido de una escritora de novelas, se siente atraído por Tory, una divorciada con un hijo. Éste es el punto de partida del que se sirve Elizabeth Taylor para construir una novela coral sobre la vida de un pueblo costero y los sentimientos de sus gentes. Taylor describe con destreza, y de manera implacable, las relaciones familiares y afectivas de las clases media y alta británicas. Fue amiga de la escritora Ivy Compton-Burnett y del novelista y crítico Robert Liddell. El escritor Kingsley Amis la consideraba una de las mejores escritoras del siglo xx.
Mis Impresiones.
“Una vista del puerto” es el primer libro que leo de la editorial Gatopardo, una editorial que apuesta por la calidad literaria en su proyecto de difundir obras de la literatura universal que no han sido publicadas en español, o que por diversas razones están descatalogadas. En este catálogo destacan algunos escritores de la literatura anglosajona del siglo XX como Elizabeth Taylor o Barbara Pym, que yo hace tiempo que quería descubrir.
“Una vista del puerto” es una historia coral, que nos introduce en las vidas de los habitantes de un pequeño pueblo costero del sur de Gran Bretaña en donde se establece Bertram Hemingway, un oficial de la marina jubilado. Bertram siempre soñó con una jubilación tranquila alojado en algún pub de un puerto pintando diferentes escenas de ese lugar que durante más de 30 años creyó que le esperaba, y a pesar de no tener grandes dotes artísticas, pasa sus días dibujando y observando a los habitantes del mismo. Por su carácter amable, poco a poco Bertram se granjea la amistad de sus habitantes y se introduce en sus vidas, rompiendo la monotonía de sus apacibles vidas.
“Una vista del puerto” es el primer libro que leo de la editorial Gatopardo, una editorial que apuesta por la calidad literaria en su proyecto de difundir obras de la literatura universal que no han sido publicadas en español, o que por diversas razones están descatalogadas. En este catálogo destacan algunos escritores de la literatura anglosajona del siglo XX como Elizabeth Taylor o Barbara Pym, que yo hace tiempo que quería descubrir.
“Una vista del puerto” es una historia coral, que nos introduce en las vidas de los habitantes de un pequeño pueblo costero del sur de Gran Bretaña en donde se establece Bertram Hemingway, un oficial de la marina jubilado. Bertram siempre soñó con una jubilación tranquila alojado en algún pub de un puerto pintando diferentes escenas de ese lugar que durante más de 30 años creyó que le esperaba, y a pesar de no tener grandes dotes artísticas, pasa sus días dibujando y observando a los habitantes del mismo. Por su carácter amable, poco a poco Bertram se granjea la amistad de sus habitantes y se introduce en sus vidas, rompiendo la monotonía de sus apacibles vidas.
A través de un narrador omnisciente conoceremos a los habitantes de ese rincón del puerto, partiendo de un peculiar triangulo amoroso protagonizado por Beth, una escritora con los dedos siempre manchados de tinta, que se pasa los días escribiendo novelas melodramáticas, y por ello apenas presta atención a su marido o a sus hijas Prudence y Stevie; su impecable vecina y amiga de la infancia Tory, que tras divorciarse de su marido ha regresado a la casa de vacaciones y se siente sola y abandonada esperando cartas del internado Londinense donde estudia su hijo; y el paciente doctor Robert Cazabon, marido de Beth y a su vez, enamorado de Tory. Y junto a ellos, un reducido elenco de personajes de diferentes personalidades observan lo que ocurre a su alrededor: la inválida y egoísta Sra Bradley, sus hijas Maisie e Iris, atrapadas en esa dependencia y tiranía de su madre, la solitaria Sra Lily Wilson, viuda de guerra y propietaria del pequeño y decadente museo de figuras de cera, la Sra Flictcorf, su sobrino Eddie o el propietario del pub “Anchor” el Sr Pallister.
Todos ellos minuciosamente perfilados y dibujados a base de continuos y pequeños trazos a modo de fresco a lo largo de una narración exquisita, con un lenguaje cuidado y pulcro, que nos adentra en una historia que podríamos calificar como costumbrista o de realismo social en la que la autora destaca la decadencia de un pueblo en los años posteriores a la II Guerra mundial, relegado por el auge de la ciudad nueva que surge al otro lado del cabo y el descenso de los turistas que antaño alteraban la monotonía de sus habitantes.
Pero también creo que es una novela de personajes, que combina el drama y la ironía para adentrarnos en sus historias, sus anhelos, sus frustraciones… hablarnos de sus "miserables" vidas alteradas por la llegada de Bertran, ese forastero que con su amabilidad y sus historias se hace un hueco entre ellos; y es a través de estos personajes, como la autora introduce el tema central de la novela: "La soledad" , una soledad que emana y envuelve a todos y cada uno de los personajes y por diferente circunstancias.
En definitiva “Una historia del puerto” es una novela coral que se desarrolla en un rincón de un pequeño pueblo costero del sur de Gran Bretaña y que nos habla de la decadencia y de la soledad intrínseca de sus personajes, un libro agradable de leer y recomendable por el fresco minucioso que la autora hace de todos y cada uno de sus personajes.
Todos ellos minuciosamente perfilados y dibujados a base de continuos y pequeños trazos a modo de fresco a lo largo de una narración exquisita, con un lenguaje cuidado y pulcro, que nos adentra en una historia que podríamos calificar como costumbrista o de realismo social en la que la autora destaca la decadencia de un pueblo en los años posteriores a la II Guerra mundial, relegado por el auge de la ciudad nueva que surge al otro lado del cabo y el descenso de los turistas que antaño alteraban la monotonía de sus habitantes.
Pero también creo que es una novela de personajes, que combina el drama y la ironía para adentrarnos en sus historias, sus anhelos, sus frustraciones… hablarnos de sus "miserables" vidas alteradas por la llegada de Bertran, ese forastero que con su amabilidad y sus historias se hace un hueco entre ellos; y es a través de estos personajes, como la autora introduce el tema central de la novela: "La soledad" , una soledad que emana y envuelve a todos y cada uno de los personajes y por diferente circunstancias.
En definitiva “Una historia del puerto” es una novela coral que se desarrolla en un rincón de un pequeño pueblo costero del sur de Gran Bretaña y que nos habla de la decadencia y de la soledad intrínseca de sus personajes, un libro agradable de leer y recomendable por el fresco minucioso que la autora hace de todos y cada uno de sus personajes.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.


