Hace un año que leí "El castillo" de Luis Zueco, una novela histórica que disfruté mucho... y hoy os traigo mis impresiones de su nueva novela "La ciudad", a la que no he podido resistirme.
Ediciones B
Páginas:512
PVP: 20€
ISBN: 978-84-666-6011-2
Formato:Tapa dura
Luis Zueco (Borja, 1979) es novelista, historiador, investigador y fotógrafo. En la actualidad es el director del Castillo de Grisel, fortaleza medieval convertida en hotel con encanto. Además, es ingeniero industrial, licenciado en Historia y máster en Investigación Artística e Histórica, miembro de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, vicepresidente de la Asociación de Amigos de los Castillos de Aragón y colaborador, como experto en patrimonio y cultura, en diversos medios de comunicación.
Ha escrito las novelas El escalón 33, Tierra sin rey, El castillo y la guía Castillos de Aragón: 133 rutas.
Sinopsis:
Año 1284. Cae la noche en una de las ciudades medievales más bellas del mundo. Poderosas montañas y murallas inexpugnables la protegen de los reinos que la rodean y codician.
¿Te atreves a caminar por sus estrechas calles, por sus empinadas cuestas y sus asombrosos rincones?
Empieza a oscurecer. Sientes frío. Escuchas los rumores acerca de las inexplicables muertes que se están sucediendo. De los secretos que esconden los gremios. De la peligrosa mujer encerrada en las mazmorras.
Las puertas se cerrarán pronto. Corre.
Una noche más, nadie podrá escapar de la ciudad.
Mis Impresiones:
"La ciudad" es el segundo volumen de la épica trilogía medieval que el autor comenzó con “El castillo”, tres novelas con tramas independientes con las que Luis Zueco pretende acercarnos a esta época histórica, a través de monumentos emblemáticos que han perdurado hasta nuestros días.
Si con el primer volumen, el autor nos hablaba de la construcción de El castillo de Loarre y su importancia durante la época de la reconquista, en esta novela rinde homenaje a la ciudad de Albarracín, acercándonos a su belleza patrimonial y a su olvidada historia. Una ciudad que no aparece en los mapas del siglo XIII y sin embargo fue uno de los numerosos reinos de taifas en época musulmana y señorío independiente en época cristiana hasta 1284, un enclave estratégico rodeado por ambiciosos reinos que ansiaban conquistarla.
La novela está estructurada en cinco partes tituladas, que agrupan 74 capítulos de corta extensión, además de un prólogo y un epílogo en donde una misteriosa mujer, nos introduce a la historia de una ciudad.
Y entramos de lleno en esa historia, conociendo a uno de los alguaciles de la ciudad en su ronda nocturna, descubriendo el cuerpo del maestro curtidor desollado junto a unos símbolos extraños en el suelo. Poco a poco irán apareciendo nuevas víctimas, maestros de los diferentes gremios de la ciudad, y salvo que sus muertes están relacionadas con sus oficios, poco más consiguen averiguar el alguacil general y sus hombres. También nos toparemos con la iglesia, que recibe la visita de Fray Esteban, un dominico enviado de Roma, experto pensador especializado en identificar desviaciones de la fe relacionadas con la magia y las supersticiones, y que el joven Martín, ayudante del Dean, tendrá que acompañar en su visita para vigilar de cerca. Y como suele ocurrir en estos casos la iglesia atribuye las muertes al diablo, y enseguida encontrará un culpable al que identificar con el maligno. Se trata de la joven Alodia, un personaje que en cuanto aparece y sabemos de su historia, eclipsará a todos los demás.
Y es que son muchos los personajes que aparecen en el libro, una sucesión continua, algunos muy pocos perfilados, y que van despareciendo a lo largo de la trama, (no hay problema para situarse, porque nos encontraremos un listado al principio de la novela) y es Alodia, el personaje central, y en el que más ha profundizado el autor. Un personaje muy atractivo, con el que empatizamos enseguida por sus desgracias y su fortaleza, y sobre todo, por la indefensión y el destino injusto al que estaba condenadas las mujeres en aquella época.
Con estos ingredientes, el autor nos sumerge en un thriller histórico que a mí me ha tenido enganchada durante todas sus páginas, y que cuenta con una muy buena ambientación fruto de un arduo trabajo de documentación, y que nos traslada fácilmente a la época con sus magnífica descripciones de esa ciudad medieval. Me ha gustado conocer la vida intramuros de la ciudad, sus calles, torres e iglesias y especialmente el tema de los gremios, un estamento básico de la ciudad perfectamente organizado y estructurado, el comercio, los enterramientos dentro de las iglesias… y tampoco conocía la historia e importancia de esta ciudad, que funcionaba casi como un estado independiente, ni de su asedio para anexionarse a la corona de Aragón.
A través de un narrador omnisciente y mediante capítulos cortos, que imprimen bastante ritmo a la lectura, el autor dosifica la información de los datos históricos para situarnos en el momento referido, había leído opiniones sobre el exceso de las mismas pero a mí no me lo ha parecido, no solo no me han ralentizada para nada la lectura, sino que considero que están muy bien equilibradas dentro de la misma.
En definitiva, “La ciudad” es una novela de ficción histórica que combina intriga y una lección de historia de una forma muy equilibrada, un thriller histórico ágil y absorbente que he disfrutado y recomiendo leer, una lectura entretenida y didáctica para conocer mejor esa bella localidad de Teruel y su historia.
Mis Impresiones:
"La ciudad" es el segundo volumen de la épica trilogía medieval que el autor comenzó con “El castillo”, tres novelas con tramas independientes con las que Luis Zueco pretende acercarnos a esta época histórica, a través de monumentos emblemáticos que han perdurado hasta nuestros días.
Si con el primer volumen, el autor nos hablaba de la construcción de El castillo de Loarre y su importancia durante la época de la reconquista, en esta novela rinde homenaje a la ciudad de Albarracín, acercándonos a su belleza patrimonial y a su olvidada historia. Una ciudad que no aparece en los mapas del siglo XIII y sin embargo fue uno de los numerosos reinos de taifas en época musulmana y señorío independiente en época cristiana hasta 1284, un enclave estratégico rodeado por ambiciosos reinos que ansiaban conquistarla.
La novela está estructurada en cinco partes tituladas, que agrupan 74 capítulos de corta extensión, además de un prólogo y un epílogo en donde una misteriosa mujer, nos introduce a la historia de una ciudad.
Y entramos de lleno en esa historia, conociendo a uno de los alguaciles de la ciudad en su ronda nocturna, descubriendo el cuerpo del maestro curtidor desollado junto a unos símbolos extraños en el suelo. Poco a poco irán apareciendo nuevas víctimas, maestros de los diferentes gremios de la ciudad, y salvo que sus muertes están relacionadas con sus oficios, poco más consiguen averiguar el alguacil general y sus hombres. También nos toparemos con la iglesia, que recibe la visita de Fray Esteban, un dominico enviado de Roma, experto pensador especializado en identificar desviaciones de la fe relacionadas con la magia y las supersticiones, y que el joven Martín, ayudante del Dean, tendrá que acompañar en su visita para vigilar de cerca. Y como suele ocurrir en estos casos la iglesia atribuye las muertes al diablo, y enseguida encontrará un culpable al que identificar con el maligno. Se trata de la joven Alodia, un personaje que en cuanto aparece y sabemos de su historia, eclipsará a todos los demás.
Y es que son muchos los personajes que aparecen en el libro, una sucesión continua, algunos muy pocos perfilados, y que van despareciendo a lo largo de la trama, (no hay problema para situarse, porque nos encontraremos un listado al principio de la novela) y es Alodia, el personaje central, y en el que más ha profundizado el autor. Un personaje muy atractivo, con el que empatizamos enseguida por sus desgracias y su fortaleza, y sobre todo, por la indefensión y el destino injusto al que estaba condenadas las mujeres en aquella época.
Con estos ingredientes, el autor nos sumerge en un thriller histórico que a mí me ha tenido enganchada durante todas sus páginas, y que cuenta con una muy buena ambientación fruto de un arduo trabajo de documentación, y que nos traslada fácilmente a la época con sus magnífica descripciones de esa ciudad medieval. Me ha gustado conocer la vida intramuros de la ciudad, sus calles, torres e iglesias y especialmente el tema de los gremios, un estamento básico de la ciudad perfectamente organizado y estructurado, el comercio, los enterramientos dentro de las iglesias… y tampoco conocía la historia e importancia de esta ciudad, que funcionaba casi como un estado independiente, ni de su asedio para anexionarse a la corona de Aragón.
A través de un narrador omnisciente y mediante capítulos cortos, que imprimen bastante ritmo a la lectura, el autor dosifica la información de los datos históricos para situarnos en el momento referido, había leído opiniones sobre el exceso de las mismas pero a mí no me lo ha parecido, no solo no me han ralentizada para nada la lectura, sino que considero que están muy bien equilibradas dentro de la misma.
En definitiva, “La ciudad” es una novela de ficción histórica que combina intriga y una lección de historia de una forma muy equilibrada, un thriller histórico ágil y absorbente que he disfrutado y recomiendo leer, una lectura entretenida y didáctica para conocer mejor esa bella localidad de Teruel y su historia.




