Nº de páginas: 416 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: S.A. EDICIONES B
Argumento
Un compositor que ha perdido la inspiración. Una casa aislada en una playa irlandesa. Una noche de tormenta que puede cambiarlo todo. Peter Harper es un prestigioso compositor de bandas sonoras que, tras un traumático divorcio, se refugia en un rincón perdido de la costa de Irlanda para recuperar la inspiración. La casa de Tremore Beach, aislada en una enorme y solitaria playa, parece el lugar indicado para lograrlo. Todo parece perfecto... hasta que llega la noche de la gran tormenta.
Mi opinión
El libro está narrado en primera persona por el protagonista, Peter Harper, un famoso compositor musical que sufre una crisis personal y profesional. Acaba de divorciarse de su esposa Clem y sufre un bloqueo como compositor. Esto le lleva a buscar un lugar apartado y tranquilo donde instalarse y poner un poco de orden en su vida. Así es como llega hasta una casa en la playa al Norte de Irlanda: Tremore Beach.
Poco a poco va recuperando la tranquilidad, aunque no la inspiración, ha hecho buena amistad con sus vecinos Mari y Lou Kogan, unos extraños americanos que viven en la otra casa de la playa, y ha empezado una relación con Judie, una joven que llegó misteriosamente hace unos años a Clenhburran y se hizo cargo del hostal y de una pequeña tienda en el pueblo.
Se avecina una tormenta para la que todo el mundo se está preparando y que será el elemento clave en la historia.
A pesar de los consejos en el pueblo y de que una voz interior le dice que no debería salir, Peter decide ir a cenar con sus vecinos y esa noche cambiará todo...
El comienzo de la narración es pausado, que no lento, y poco a poco el autor va introduciendo acontecimientos inquietantes que van aportando una dosis de intriga y tensión a la lectura.
No creo que sea un thriller trepidante, sino que tiene un ritmo dosificado, va de menos a más y es partir de la segunda mitad cuando el libro coge un ritmo más vertiginoso. Además el autor alterna momentos más pausados en la narración, haciendo la lectura ligera y placentera, con escenas de mucha más tensión. Así vamos conociendo un poco del pasado de Peter, de la relación con su madre, la llegada de sus hijos por vacaciones, como conoció a Jude… o escenas cotidianas como el arreglo de “La valla” de la casa… mientras esperamos un nuevo acontecimiento que nos subirá la tensión.
Está narrada con un lenguaje coloquial y sencillo y abundantes diálogos que hacen la lectura muy ágil y cuenta con unos personajes que aportan cierta dosis de intriga. Tenemos que avanzar en la lectura para ir conociéndolos y encajándolos en la historia.
En definitiva, para una primera novela, creo que Mikel Santiago aprueba con nota creando una historia bien hilvanada, ligera, agradable y adictiva a la vez. Un thriller que sin ser vertiginoso, produce cierta inquietud, alternando escenas de tensión con momentos más tranquilos en la narración, para llegar a una última parte donde el ritmo y los acontecimientos te arrastran a una lectura intensa y absorbente.
Un libro que he disfrutado y recomiendo, y un autor a tener en cuenta.










